Declaración de Montréal (2006)

Declaración de Montréal (2006)
20 mayo 2017 Identidad & Diversidad

El préam­bu­lo de la Decla­ra­ción dice que “(…) el mun­do ha ido acep­tan­do poco a poco que los seres huma­nos sean dife­ren­tes por su sexo, raza u ori­gen étni­co y reli­gión y que se res­pe­ten esas dife­ren­cias sin que sean cau­sa de dis­cri­mi­na­ción. Con todo, algu­nos paí­ses siguen sin acep­tar otros dos aspec­tos de la diver­si­dad huma­na: que haya per­so­nas de orien­ta­ción sexual o de iden­ti­dad de géne­ro dife­ren­tes; que dos muje­res, o dos hom­bres, se enamo­ren y que no sea el cuer­po con el que se nace lo que deter­mi­ne la iden­ti­dad per­so­nal como mujer, como hom­bre o como nin­guno de los dos (…)”

En el mar­co de los World Out­ga­mes, que se tra­ta de un even­to depor­ti­vo y cul­tu­ral orga­ni­za­do por la comu­ni­dad LGBT, el 29 de julio de 2006 en Mon­tréal, Cana­dá, se lle­vó a cabo la Con­fe­ren­cia Inter­na­cio­nal de los Dere­chos Huma­nos LGBT. Esta con­fe­ren­cia bus­có crear con­cien­cia sobre los dere­chos de este colec­ti­vo y con­tó con la par­ti­ci­pa­ción de juris­tas, acti­vis­tas y per­so­na­li­da­des de renom­bre como Clai­re L’Heureux-Dubé (ex jue­za de la Cor­te Supre­ma de Cana­dá) y Loui­se Arbour (ex Alta Comi­sio­na­da de las Nacio­nes Uni­das para los Dere­chos Huma­nos 2004–2008), entre otros expo­nen­tes. Esto pudo suce­der de tal mane­ra debi­do a que los Out­ga­mes com­bi­nan la face­ta depor­ti­va con la de la visi­bi­li­za­ción y avan­ce en la pro­tec­ción de los dere­chos huma­nos del colec­ti­vo LGBT.

En este con­tex­tos sur­ge la Decla­ra­ción de Mon­tréal que con­tem­pla todos los aspec­tos de la vida de la per­so­nas LGBT y que se divi­de en cin­co sec­cio­nes. La pri­me­ra, “Dere­chos Fun­da­men­ta­les”, exi­ge sal­va­guar­dar y pro­te­ger los dere­chos más bási­cos de las per­so­nas LGBT. Para ello, en la sec­ción pri­me­ra se enun­cia y deta­lla la for­ma en la que se vio­lan estos dere­chos y se resal­ta la enor­me preo­cu­pa­ción que la situa­ción gene­ra. La segun­da sec­ción se deno­mi­na “Retos mun­dia­les”, don­de se des­cri­be un diag­nós­ti­co de situa­ción, men­cio­nan­do las pró­xi­mas metas a alcan­zar a nivel mun­dial. En ter­cer lugar se desa­rro­lla el tema de la “Diver­si­dad de la comu­ni­dad LGBT”. Dicha comu­ni­dad está con­for­ma­da por una plu­ra­li­dad de per­so­nas, por lo que resul­ta de gran rele­van­cia man­te­ner el res­pe­to y la no dis­cri­mi­na­ción tan­to fue­ra como den­tro del colec­ti­vo. En un cuar­to pun­to, se hace refe­ren­cia a la “Par­ti­ci­pa­ción en la socie­dad” con rela­ción a los dis­tin­tos aspec­tos de la vida de cual­quier per­so­na, como ser el tra­ba­jo, la edu­ca­ción, la aten­ción sani­ta­ria, los medios de comu­ni­ca­ción, entre otros. Se pre­ten­de tras­cen­der el mar­co legal y ape­lar al res­pe­to por par­te de todas las per­so­nas que con­for­man la socie­dad hacia las per­so­nas LGBT. Final­men­te, la últi­ma sec­ción deno­mi­na­da “Crear el Cam­bio social” es un lla­ma­do para que cada uno des­de su espa­cio reali­ce un esfuer­zo para mejo­rar la situa­ción local y mun­dial del colec­ti­vo LGBT.

Esta decla­ra­ción resul­ta rele­van­te para garan­ti­zar el reco­no­ci­mien­to de los dere­chos del colec­ti­vo LGBT pro­nun­cia­dos a nivel internacional.