Ley 26.618 - Matrimonio Igualitario (2010)

Ley 26.618 - Matrimonio Igualitario (2010)
17 mayo 2017 ID_admin

En julio de 2010, Argen­ti­na se con­vir­tió en el pri­mer país de Amé­ri­ca Lati­na en reco­no­cer el dere­cho a matri­mo­nio entre per­so­nas del mis­mo sexo a nivel nacio­nal. El artícu­lo 2 de la Ley 26.618 de Matri­mo­nio Civil (2010) (cono­ci­da como la Ley de Matri­mo­nio Igua­li­ta­rio) esta­ble­ce que “el matri­mo­nio ten­drá los mis­mos requi­si­tos y efec­tos, con inde­pen­den­cia de que los con­tra­yen­tes sean del mis­mo o de dife­ren­te sexo”. Esta ley es el resul­ta­do de cam­pa­ñas amplias lle­va­das a cabo por las orga­ni­za­cio­nes LGBT, que van des­de pro­yec­tos de leyes de unión civil a una serie de ampa­ros y fallos judiciales.

A par­tir de los años 90, varias orga­ni­za­cio­nes LGBT pre­sen­ta­ron pro­yec­tos de ley de unión civil o matri­mo­nio igua­li­ta­rio en el Con­gre­so de la Nación, pero sin éxi­to. En 2002, bajo pre­sión de orga­ni­za­cio­nes como la CHA, la Legis­la­tu­ra de Bue­nos Aires pro­mul­gó una ley que esta­ble­ció unio­nes civi­les para pare­jas del mis­mo sexo, con­vir­tién­do­se en la pri­me­ra ciu­dad en Amé­ri­ca Lati­na en hacer­lo. Esta ley garan­ti­za­ba algu­nos de los dere­chos de un matri­mo­nio, como incor­po­rar­se a la obra social o visi­tas hos­pi­ta­la­rias, pero no incluía el dere­cho a la adop­ción o la heren­cia. Se apro­ba­ron leyes pare­ci­das en la pro­vin­cia de Río Negro en 2003, y las ciu­da­des de Villa Car­los Paz en 2007, y Río Cuar­to y Villa María en 2009. Final­men­te, en 2005 la CHA pre­sen­tó una Ley de Unión Civil ante el Con­gre­so de la Nación, la cual incluía el dere­cho a la adop­ción, pero la mis­ma nun­ca lle­go a ser vota­da, tras lo cual la CHA empe­zó a con­cen­trar esfuer­zos en el matri­mo­nio igualitario.

En 2009, la CHAFALGBT, con el apo­yo de otras orga­ni­za­cio­nes en diver­sas pro­vin­cias, lan­za­ron una cam­pa­ña nacio­nal en pos del matri­mo­nio igua­li­ta­rio, tan­to en el Poder Legis­la­ti­vo como el Poder Judi­cial. En noviem­bre de ese año, en un caso pre­sen­ta­do por una pare­ja homo­se­xual, una jue­za de la Ciu­dad de Bue­nos Aires falló que la inca­pa­ci­dad de con­se­guir un matri­mo­nio igua­li­ta­rio era incons­ti­tu­cio­nal. Sin embar­go, otra jue­za decla­ró nulo este fallo. Final­men­te, la pare­ja par­ti­ci­pó en el pri­mer matri­mo­nio del mis­mo sexo en la Argen­ti­na a fina­les de diciem­bre en Ushuaia cuan­do la gober­na­do­ra admi­tió la sen­ten­cia ori­gi­nal. Mien­tras tan­to, la FALGBT había lan­za­do una cam­pa­ña de cien­tos de recur­sos de ampa­ro por todo el país, empe­zan­do en las ciu­da­des de Cór­do­ba y Villa María. Aun­que el ampa­ro even­tual­men­te fue recha­za­do en Cór­do­ba, ocu­rrie­ron ocho matri­mo­nios más antes de la apro­ba­ción de la ley nacio­nal el 15 de julio de 2010.

Los pro­yec­tos avan­za­ron y hacia mayo de 2010, la Cáma­ra de Dipu­tados apro­bó una com­bi­na­ción de dos leyes pro­pues­tas para modi­fi­car el Códi­go Civil a fin de per­mi­tir el matri­mo­nio entre per­so­nas del mis­mo sexo. Final­men­te, el Sena­do apro­bó la Ley 26.618 el 15 de julio de 2010.

Al res­pec­to, el nue­vo Códi­go Civil y Comer­cial de la Nación, que entró en vigen­cia el 1º de agos­to de 2015, establece:

Nin­gu­na nor­ma pue­de ser inter­pre­ta­da ni apli­ca­da en el sen­ti­do de limi­tar, res­trin­gir, excluir o supri­mir la igual­dad de dere­chos y obli­ga­cio­nes de los inte­gran­tes del matri­mo­nio, y los efec­tos que éste pro­du­ce, sea cons­ti­tui­do por dos per­so­nas de dis­tin­to o igual sexo.

De esta mane­ra, deja cla­ro que todos los dere­chos y obli­ga­cio­nes que deri­ven de la unión mari­tal apli­can para todas las unio­nes, sin impor­tar su orien­ta­ción sexual o composición.