Ley 26.743 - Identidad de Género (2012)

Ley 26.743 - Identidad de Género (2012)
22 mayo 2017 comunicacion

La Ley 26.743 de reco­no­ce el dere­cho a tener la iden­ti­dad sexual auto­per­ci­bi­da en el docu­men­to nacio­nal, así como el acce­so a la aten­ción sani­ta­ria inte­gral de per­so­nas trans.

Su artícu­lo 4 expo­ne que “en nin­gún caso será requi­si­to acre­di­tar inter­ven­ción qui­rúr­gi­ca por reasig­na­ción geni­tal total o par­cial, ni acre­di­tar tera­pias hor­mo­na­les u otro tra­ta­mien­to psi­co­ló­gi­co o médi­co”. Tam­po­co requie­re un trá­mi­te judi­cial o admi­nis­tra­ti­vo como en el pasa­do (artícu­lo 6). Para rec­ti­fi­car el regis­tro del sexo, sólo hay que pre­sen­tar­se ante una ofi­ci­na del Regis­tro Nacio­nal de las Per­so­nas, y en el caso de meno­res de 18 años, la soli­ci­tud tie­ne que ser efec­tua­da a tra­vés de sus repre­sen­tan­tes lega­les (artícu­los 4 y 5).

Des­de el año 2007 dife­ren­tes orga­ni­za­cio­nes acti­vis­tas impul­sa­ron pro­yec­tos de leyes para garan­ti­zar el dere­cho a la iden­ti­dad de géne­ro. El pri­mer ampa­ro que tuvo éxi­to fue el de una joven mar­pla­ten­se que obtu­vo sen­ten­cia favo­ra­ble el 10 de abril de 2008 por el juez Pedro F. Hooft del Juz­ga­do en lo Cri­mi­nal y Correc­cio­nal Nº 4 de Mar del Pla­ta. En el 2011, las comi­sio­nes de Legis­la­ción Gene­ral y de Jus­ti­cia del Con­gre­so de la Nación apro­ba­ron el des­pa­cho del pro­yec­to de ley que sin­te­ti­za­ba tres pro­pues­tas pre­sen­ta­das por orga­ni­za­cio­nes de diver­si­dad sexual y con­tó con el apo­yo de legis­la­do­res de todos los blo­ques. Lue­go, a fina­les de noviem­bre de 2011, la Cáma­ra de Dipu­tados de la Nación apro­bó la media san­ción del pro­yec­to. Final­men­te, la ley fue san­cio­na­da por el Sena­do el 9 de mayo de 2012, y la Argen­ti­na se con­vir­tió en uno de los paí­ses más avan­za­dos del mun­do en cuan­to a los dere­chos lega­les LGBT.

Aun­que des­pués de la apro­ba­ción de la Ley de Iden­ti­dad de Géne­ro teó­ri­ca­men­te las per­so­nas trans­gé­ne­ro cuen­tan con dere­chos amplios, en su vida dia­ria toda­vía enfren­tan pro­ble­mas de dis­cri­mi­na­ción, como la fal­ta de pro­gra­mas espe­cí­fi­cos para la inclu­sión labo­ral, el acce­so a pro­gra­mas de salud, la per­se­cu­ción por la poli­cía, entre otros. Por ejem­plo, has­ta el 29 de mayo de 2015, exis­tía una demo­ra en la regla­men­ta­ción de la aten­ción sani­ta­ria inte­gral para per­so­nas trans­gé­ne­ro por par­te del Minis­te­rio de Salud de la Nación que desa­rro­lla­re­mos más ade­lan­te. Otro ejem­plo de una demo­ra en la imple­men­ta­ción de la ley ocu­rrió en agos­to de 2013 duran­te el pri­mer pro­ce­so elec­to­ral en lo que los padro­nes debie­ron incluir las per­so­nas trans que rea­li­za­ron el trá­mi­te de cam­bio de iden­ti­dad. Sin embar­go, muchas per­so­nas no pudie­ron par­ti­ci­par en las elec­cio­nes por una demo­ra en la car­ga de los datos. Des­pués de trá­mi­tes de la FALGBT, ATT­TA, y la Mesa Nacio­nal por la Igual­dad ante la Cáma­ra Nacio­nal Elec­to­ral, logra­ron votar en las elec­cio­nes de octu­bre del mis­mo año. Más aún, las per­so­nas trans­gé­ne­ro siguen sien­do víc­ti­mas de per­se­cu­ción por la poli­cía y el poder judicial.

A su vez, se men­cio­nó pre­ce­den­te­men­te tam­bién la exis­ten­cia de nume­ro­sos actos de vio­len­cia y agre­sio­nes hacia la pobla­ción trans. Esto se debe a que aún no exis­te com­ple­ta acep­ta­ción de la ley de iden­ti­dad de géne­ro en rela­ción a la socie­dad en gene­ral. Ante esto, es menes­ter que el Esta­do pue­da capa­ci­tar a sus fun­cio­na­rios, efec­to­res y tra­ba­ja­do­res para que a su vez esto pue­da impac­tar en el ciu­da­dano de a pie. De la mis­ma mane­ra, una ley de cupo trans o una ley inte­gral trans podría acom­pa­ñar en la inclu­sión de esta pobla­ción al cir­cui­to labo­ral, a la edu­ca­ción, al sis­te­ma de salud y al acce­so de todos estos dere­chos en con­di­cio­nes de tra­to digno y de no discriminación.